BLOODY DAUGHTER (YOUTUBE)

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Soy la hija de una diosa”, bromea en un momento de Bloody Daughter Stéphanie Argerich. ¿Bromea? Exagera, apenas: casi ningún amante de la música clásica dudaría en ubicar a mamá Martha (nacida en Argentina) en el Olimpo reservado a las y los mayores pianistas del planeta. Stéphanie, la menor de las tres hijas que Argerich tuvo con tres maridos distintos, aprovecha su posición privilegiada (y la cámara que su madre le trajo de una de sus mil giras) como compañera de viaje por Polonia, Japón, Italia y unos cuantos países más para capturar rarísimos momentos de esa intimidad que la artista siempre se esforzó por preservar.

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