Pal’perro

02/04/2019 0 Por Gabbs Gabbs
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Cuando salió “Lie to me” (serie basada en hechos reales sobre las micro-expresiones descubiertas por Paul Ekman), me sentí maravillada, por fin una serie explicaba cosas que intuía, que sabía que deberían tener una explicación y un origen. No soy experta en la materia pero siempre me ha parecido fascinante el lenguaje no verbal y mas aún el de las microexpresiones, esas señales que casi nadie ve pero que están presentes, como el darte cuenta que alguien te sigue con la mirada, o que a tu amiga le disgusta algo por la forma de su boca o que esa persona está ansiosa por el golpeteo en la mesa o el trago de saliva; estar atento es clave para leer en milésimas de segundos.

La mentira es habitual, se enseña, se ejerce y se desarrolla, según Ekman en un parámetro de 10 minutos mentimos 3 veces, es decir, mentimos demasiado.

He oído decir a amigos las mentiras mas absurdas y he visto a amigas hacer lo mismo, podría asegurar que 50 y 50, por lo tanto, para mi, todo ser humano miente. Muchas veces la mentira oculta, señala, hiere pero en otras ocasiones puede ser compasiva, educativa, amorosa. La primera se ejerce en actos premeditados, pensados y manipulados o simplemente se salen da las manos y uno termina dándose cuenta, ejemplo: un fraude o un engaño amoroso o algo mas elaborado como decir que alguien robo “X” cosa pero en realidad fue otra persona. La segunda se aplica cuando prefieres decirle a tu papá o esposa o amigo que le quedo rica la cena cuando en realidad está pal’perro o regañar a tu hijo por no ordenar su cuarto con el fin de entender que el orden ayuda o decir sí a una cena a la cual no quieres ir.

¿Hasta qué punto se debe de utilizar? No lo sé, algunos son expertos en la materia, viven de ello y gozan haciéndolo sin importar el daño colateral, otros la ocupan repentinamente o en menor medida y otros sólo son honestos.

“Lie to me” es una serie que muestra los descubrimientos de Paul Ekman las microexpresiones (ira, miedo, alegría, desprecio, sorpresa, tristeza y asco) y la idea que todo ser humano las genera y no se pueden evitar; lo que se puede evitar es dañar o herir, dañarte – herirte y dañar – herir al otro.